Ciudad: Córdoba, Argentina.
Programa: Comercial
Tipo: Proyecto de Marca + Remodelación 
Año: 2026
Superficie: 9 m2


Un lugar donde la estética trasciende la transformación exterior para convertirse en una experiencia de bienestar, pausa y renovación. Cada visita representa un momento para detenerse, dedicarse tiempo y reconectar con la mejor versión de uno mismo. Desde el cabello hasta los pequeños rituales, Andrea entiende la belleza como una expresión de autenticidad, confianza y bienestar. 
Más que un salón, es un lugar de contención y transformación, donde cada experiencia está pensada para que las personas se vean mejor, pero sobre todo, se sientan mejor.


Concepto: "Contener para transformar"
La esencia de Andrea surge de una idea simple: para transformarse, primero es necesario encontrar un lugar que contenga. La marca entiende la belleza como un proceso de cuidado y acompañamiento. Andrea se posiciona como un refugio cotidiano donde cada persona encuentra el tiempo y el espacio para verse, sentirse y habitarse de una manera diferente.
Bajo el concepto "Contener para transformar", la marca toma cada decisión de diseño buscando transmitir elegancia, naturalidad y cercanía, construyendo una identidad serena y atemporal.
La propuesta gráfica acompaña estos valores mediante una estética minimalista, una paleta de tonos neutros y una identidad visual basada en la síntesis, donde la simplicidad adquiere protagonismo. El logotipo y sus aplicaciones refuerzan la idea de una marca contemporánea que prioriza la experiencia y el cuidado por sobre la ornamentación.
Esta búsqueda se traslada al espacio físico a través de una arquitectura que organiza, contiene y libera.
De esta manera, marca y espacio construyen un lenguaje común donde cada elemento contribuye a generar una experiencia de calma, cuidado y transformación.
"Un lugar donde las personas se retiran momentáneamente del ruido cotidiano para dedicarse tiempo."
Fachada.
La propuesta exterior busca expresar de manera inmediata la identidad de Andrea Hair Salón a través de un lenguaje sobrio y contemporáneo.
La fachada se concibe como una extensión de la experiencia interior, utilizando una composición simple donde la transparencia, la iluminación cálida y la presencia de las cortinas permiten anticipar la atmósfera del espacio. La gráfica se integra de forma sutil, priorizando la elegancia y la claridad visual por sobre el impacto comercial tradicional.
El resultado es una imagen cercana y atemporal que dialoga con el entorno residencial, otorgando identidad al local sin perder la escala humana y acogedora que caracteriza a la marca.
Condiciones.
La propuesta surge a partir de una condición inicial clara: una planta rectangular de dimensiones reducidas, donde cada metro cuadrado debía ser optimizado para albergar un programa cada vez más diverso sin perder calidad espacial.
El primer análisis se centró en la circulación y en la búsqueda de una organización eficiente del espacio. Dos condicionantes existentes definieron el punto de partida del proyecto: el núcleo húmedo correspondiente al baño, con su acceso lateral, y la ubicación del lavacabezas. Dado que una de las premisas era evitar intervenciones sobre las instalaciones existentes, ambos elementos debían permanecer en su posición original.
A partir de esta condición, se decidió trabajar sobre el lateral longitudinal más extenso del local, transformándolo en un único elemento arquitectónico capaz de ordenar, contener y unificar el programa. Esta pieza adquiere espesor y se convierte en la columna vertebral del proyecto, resolviendo las necesidades de guardado, exposición y apoyo operativo, mientras libera el resto de la planta para el desarrollo de las actividades.
Múltiprograma.
El principal desafío consistía en incorporar dentro de una superficie reducida un programa de servicios integral. Andrea Hair Salón no solo desarrolla actividades vinculadas a la peluquería, sino también manicura, pedicura, maquillaje social, depilación tradicional, extensión de pestañas pelo por pelo, además de la comercialización de productos de belleza.
Frente a esta complejidad programática, se optó por una lógica de multiservicio personalizada. En lugar de multiplicar puestos de trabajo, la propuesta prioriza la calidad de la experiencia y la flexibilidad de uso. El espacio se organiza mediante un único puesto de peluquería, un lava cabezas y una camilla multipropósito destinada a los servicios de depilación, pestañas y pedicura.
Complementariamente, se incorpora una mesa de uso cotidiano destinada a los servicios de manicura. Su diseño busca trascender la lógica comercial tradicional para evocar la escala doméstica de una mesa compartida. Cuando no se encuentra en uso, este espacio se percibe como una extensión natural del ambiente, reforzando la atmósfera de cercanía y cuidado que caracteriza a la marca.
Versatilidad.

La versatilidad se convierte en una estrategia fundamental del proyecto. Tanto el mobiliario como los asientos fueron seleccionados para admitir diferentes configuraciones de uso según las necesidades de cada jornada.
Las cortinas acompañan esta lógica flexible, funcionando como elementos móviles capaces de transformar el espacio. Su despliegue permite generar privacidad entre servicios simultáneos, mientras que su repliegue libera completamente la planta, posibilitando un funcionamiento más abierto y colectivo. Esta condición resulta especialmente relevante en situaciones donde grupos familiares utilizan el salón de manera simultánea para prepararse para eventos y celebraciones.
Espacio.
La materialidad fue concebida como una extensión de los valores de la marca. Los tonos neutros, las texturas suaves y la presencia dominante de la madera color chocolate construyen una atmósfera de calma, elegancia y atemporalidad. La gran pieza longitudinal de madera no solo resuelve cuestiones funcionales, sino que aporta identidad al espacio, otorgándole profundidad, carácter y unidad. 
La solidez y permanencia de la madera encuentran su contrapunto en la ligereza de las cortinas, que filtran la luz natural y transforman continuamente la atmósfera interior, suavizando los limites.

De esta manera, el proyecto trasciende la resolución de un programa compacto para convertirse en un espacio de contención y transformación. Un lugar donde la organización espacial, la flexibilidad y la materialidad trabajan conjuntamente para acompañar la experiencia de cuidado, bienestar y renovación que define la esencia de Andrea Hair Salón.
"La transformación ocurre en el centro del espacio; la contención habita en sus límites."
_ RESPONSABILIDADES
1_ Relevamiento y medición de local
2_ Diseño identidad de marca
3_ Representación grafica de marca
4_ Diseño conceptual + selección de materiales
5_Representación gráfica y técnica 2D
6_ Modelado 3D
Back to Top