Ciudad: Salta, Argentina
Programa: Residencial turístico
Tipo: Proyecto de práctica profesional
Año: 2020
Superficie: 200m2



Implantado en el territorio del Chaco Salteño, el proyecto se aproxima al Río del Pelícano como quien llega sin perturbar. En un clima extremo, donde el calor define el ritmo del habitar, la arquitectura no se impone: se repliega, observa, aprende del lugar.
El paisaje no es fondo, es materia viva. El monte, las sombras densas, el aire cálido en movimiento, y el sonido del agua y de las aves autóctonas construyen una atmósfera que antecede a cualquier gesto proyectual. Aquí, habitar es escuchar.
La propuesta se concibe como un sistema de cinco piezas mínimas dispersas en el territorio: un conjunto de cuatro refugios y un mirador que se integran con el entorno desde una lógica de bajo impacto. Más que implantarse, el proyecto se posa. La arquitectura busca diluir sus límites, estableciendo una relación silenciosa con el paisaje, donde la materia, la luz y la sombra construyen una experiencia inmersiva.
Los espacios mínimos de los refugios (20 m²), contienen solo lo esencial. En esa reducción aparece una forma de libertad: menos objeto, más experiencia.



El tiempo se vuelve perceptible en las variaciones de la luz, en la sombra que se desplaza, en el sonido del entorno, siempre cambiante. La arquitectura acompaña, en silencio.
No hay gesto innecesario.
Solo materia, luz y tiempo.
_ RESPONSABILIDADES​​​​​​​
1_Representación gráfica y técnica 2D
2_ Modelado 3D
3_ Desarrollo editorial para la publicación en revista SA
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